Cómo saber si el estrés es la razón por la que estás enfermo

Cómo saber si el estrés es la razón por la que estás enfermo

Factores como las dificultades económicas, momentos de presión en el trabajo o lidiar con relaciones tóxicas pueden hacer que nos enfrentemos a un periodo de estrés negativo. / JUAN ALGAR (GETTY IMAGES)

 

 

 





La vida y la rutina del día a día nos envuelve y sumerge en un universo de responsabilidades y quehaceres diarios que, a priori, se convierten en nuestra particular batalla cotidiana. Algunos factores como las dificultades económicas, momentos de presión en el trabajo o lidiar con relaciones tóxicas pueden hacer que nos enfrentemos a un periodo de estrés negativo que, sin darnos cuenta, se agrave y se prolongue en el tiempo.

Por El País

La Mental Health Foundation (MHFA) define el estrés como la respuesta de nuestro cuerpo sometido a presión, una amenaza o desafío percibido. “Cuando sentimos que tenemos poco control sobre una situación y percibimos angustia, podemos comenzar a experimentar los primeros síntomas psicofísicos”, asegura Juvenal Arnelas, psicólogo clínico y miembro del comité de expertos en Mundopsicologos. Ligeros dolores de cabeza, mareos o problemas gastrointestinales son algunos de los síntomas leves que aparecen durante los periodos de estrés.

Sin embargo, llegar a enfermar es otra cosa. La Asociación Americana de Psicología (APA), en una última revisión en marzo de 2023 sobre los efectos del estrés en el cuerpo, subraya que el cuerpo humano está diseñado y bien dotado para manejar el estrés en pequeñas dosis, pero cuando este se vuelve prolongado en el tiempo, o crónico, puede tener efectos más graves. “Esto es como qué fue primero: la acción fisiológica o la mental. Suele ocurrir primero la reacción mental, el proceso cognitivo que detona todo, y después la respuesta fisiológica. Y, sí, existe relación entre enfermedad y síntomas estresantes, es real”, asegura Juvenal Arnelas. Un dolor de hombros, de cuello o de cabeza, entre otras pequeñas dolencias, son las primeras señales. “Primero, debemos acudir a lo mental, debemos hacernos la pregunta: ‘¿Esto lo controlo o no lo controlo?’. Aquí tendremos el nivel de estrés que sufrimos. A mayor control, menores síntomas; y mayor descontrol o incertidumbre, mayor fuerza y reacción física observaremos”, explica el experto.

Tal y como se recoge en la investigación de la APA, el estrés, además, puede afectar a todos los sistemas del cuerpo, y se dirigen hacia las partes del cuerpo más vulnerables de la persona, o exacerba los problemas de salud existentes tanto en el sistema respiratorio como en el cardiovascular, endocrino, gastrointestinal, nervioso o reproductivo. “El estrés lastima cuando no lo controlas, y debemos aprender a verlo como parte del juego en el que vivimos. Relativizar es la clave, por ejemplo, podemos estresarnos por no llegar a fin de mes, podemos agobiarnos, y comenzar un proceso de reacciones fisiológicas, que nos causan aún más dolor”, agrega Juvenal Arnelas.

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