Autoridades chavistas ya abrieron la oficina del Saime en Tumeremo

Oficina del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime). Foto: AVN

 

 

Venezuela abrió una oficina del servicio de identificación y extranjería (Saime) cerca del Esequibo, territorio en disputa con la vecina Guyana, con la intención de ofrecer documentos de identidad a los habitantes de esta zona, informaron el domingo las autoridades locales.





La oficina abrió el sábado en el pueblo minero de Tumeremo, estado Bolívar, que Nicolás Maduro decretó como una zona político-administrativa “provisional” para tratar los temas relacionados con el territorio que reclama.

Después de la celebración del controvertido referendo en Venezuela, Maduro anunció la creación de una autoridad única para la Guayana Esequiba, como bautizó a este territorio administrado por Guyana.

Es un paso previo a un eventual estado, cuya capital provisional es Tumeremo.

El general Alexis Rodríguez Cabello acompañó la apertura de una oficina del Saime que “beneficiará a la población de Tumeremo y del Esequibo”, según un comunicado de la gobernación de Bolívar difundido este domingo.

No está claro cómo será el trámite para que cualquiera de los 125.000 habitantes del Esequibo, que tienen documento guyanés, tramiten la nacionalidad, sobre todo porque Tumeremo está al menos a 100 km de San Martín de Turumbán, la localidad venezolana más cercana limítrofe con el territorio en disputa.

“Hay personas que tenemos las cédulas vencidas, perdidas, robadas, extraviadas y deterioradas”, dijo a la AFP María Graterol, una administradora de 52 años.

“Gracias a Dios, eso (la oficina) es un hecho”.

En Tumeremo funcionará igualmente una “zona de defensa integral”, una división militar territorial, de la que no hay mayores detalles.

“Mejoras para el pueblo”

La región en disputa tiene una extensión de 160.000 kilómetros cuadrados ricos en petróleo y minerales y es reclamada por Venezuela desde hace más de un siglo.

Caracas alega que el territorio le pertenece como en 1777 cuando era colonia española y apela al acuerdo de Ginebra, firmado en 1966, antes de la independencia de Guyana de Reino Unido, que sentaba bases para una solución negociada y anulaba un laudo de 1899.

Guyana defiende este laudo que establece sus límites actuales y pide a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), cuya jurisdicción no reconoce Caracas, que lo ratifique.

La disputa se reavivó tras los grandes descubrimientos de petróleo por parte de la ExxonMobil, de los que Guyana ha dispuesto. Y desde entonces, el tono ha subido a un nivel que la comunidad internacional llamó a distender y evitar un conflicto armado.

Maduro e Irfaan Ali, presidente de Guyana, tienen prevista una reunión en San Vicente y las Granadinas la semana que viene.

Más allá de la disputa territorial, vecinos de Tumeremo piensan que la autoridad única traerá mejoras al pueblo, que, como muchos en Venezuela, enfrenta grandes carencias económicas y precarios servicios públicos.

“Beneficios (…) para el pueblo”, señaló Robert Reyes, comerciante de 32 años. “Que se acabe la cuestión (de los cortes) de la luz, del agua, a las calles, ya que están más deterioradas. Que empiecen a meterle la mano”.

El comerciante Luis Romero, de 62 años, por su parte, espera que todo desemboque “en producir empleo para la gente, en producir viviendas”.

AFP