China confina la ciudad de Zhengzhou por aumento de casos y violentas protestas en fábrica de iPhone

Estalla protesta por confinamiento en la planta de iPhone más grande de China. EFE/EPA/WU HONG

 

 

 

 

China confinará durante cinco días debido al aumento de casos de covid-19 ocho distritos de la ciudad de Zhengzhou (centro), donde se halla la principal planta de fabricación del iPhone en el país, protagonista de violentas protestas en los últimos días.

Las autoridades sanitarias comenzarán una “guerra de aniquilación, control y prevención pandémica” el viernes a las 00.00 hora local (16.00 GMT del jueves) en las principales áreas urbanas de la ciudad ante el aumento de casos de covid, informó el gobierno local.

Los residentes del centro de Zhengzhou requerirán de una prueba de covid negativa y el permiso de las autoridades locales para salir del área confinada, aunque se les aconseja que no salgan de sus casas “a menos que sea necesario”.

Las reacciones a la noticia en las redes sociales del país, como Weibo -equivalente a Twitter, censurada en China- fueron instantáneas y en su mayoría cuestionaron que el cierre vaya a durar solo cinco días.

“Si me dices medio mes, todavía puedo creerlo, pero en cinco días es un sueño”, aseguraba en Weibo uno de los comentarios más valorados de internauta con la experiencia de casi tres años de pandemia y comunicados semejantes.

“Vi a muchos jóvenes volviendo a sus hogares con equipaje antes del cierre de Zhengzhou, y un joven me dijo que no creía que se desconfinaría en 5 días por lo que se fue a su casa para el año nuevo”, afirmaba otra cuenta, en una situación que se asemeja a la vivida en las horas previas al primer cierre de la ciudad de Wuhan (centro), supuesto origen de la pandemia, en enero de 2020.

Mientras tanto, Foxconn, la empresa taiwanesa proveedora de la estadounidense Apple y una de las principales ensambladoras de iPhone, emitió un comunicado para defender su posición después de que se hicieran virales en las redes vídeos de trabajadores de su fábrica protestando violentamente por sus condiciones laborales y salariales.

La planta de Foxconn lleva al menos un mes funcionando en “circuito cerrado”, lo que significa que los trabajadores no pueden abandonar las instalaciones, y en las últimas semanas se ha afanado en contratar a más trabajadores para normalizar la producción y reemplazar a los cientos que se marcharon para evitar quedar confinados.

La compañía declaró que “el salario siempre se ha pagado en base a la obligación contractual” y que la acusación de hospedar en los dormitorios a positivos de covid con los demás trabajadores “es evidentemente falsa”.

“Antes de que los nuevos empleados se muden, el entorno del dormitorio se somete a procedimientos estándar de desinfección, y solo después de que el perímetro pasa el control del gobierno, los nuevos empleados pueden mudarse”, agregó la empresa.

Además, aseguró que ante “cualquier violencia”, la firma seguirá un proceso de comunicación con los trabajadores y las autoridades para “evitar que vuelvan a ocurrir incidentes similares”, en lo que sería una confirmación de los incidentes acaecidos en el día de ayer, pero censurados en las redes sociales del país asiático.

Los empleados de la planta de Foxconn salieron de sus residencias durante la madrugada del miércoles empujando a guardias enfundados en trajes EPI, según los vídeos, reproducidos en plataformas como Twitter, vetada en China.

Algunos de los guardias golpearon a los trabajadores mientras multitudes de personas trataban de abrirse paso a través de las barricadas y protestaban por los salarios, la comida durante el encierro o la acumulación de basura.

Desde 2020, grandes fábricas en China como la de Foxconn en Zhengzhou, han respondido a rebrotes en las áreas cercanas instaurando un “circuito cerrado”, que aísla a los trabajadores durante largas temporadas en las instalaciones para evitar contagios del exterior y mantener la producción, lo que ha causado en ocasiones protestas por las malas condiciones sanitarias o por la falta de víveres.

China permanece aferrada a la política de ‘cero covid’, que consiste en el aislamiento de todos los contagiados y sus contactos cercanos, estrictos controles fronterizos, restricciones a la movilidad y campañas de pruebas PCR masivas allá donde se detecta algún caso.

EFE