Mafias en Táchira venden fetos para fábrica de productos de belleza (VIDEO)

Un activista pro-vida sostiene un modelo de un embrión de 12 semanas durante una protesta frente a la clínica Marie Stopes en Belfast el 18 de octubre de 2012. La primera clínica privada que ofrece abortos abrió en Irlanda del Norte el jueves, lo que hizo que el acceso al aborto fuera mucho. más fácil para las mujeres tanto en Irlanda del Norte como en la República de Irlanda. REUTERS / Cathal McNaughton (IRLANDA DEL NORTE – Etiquetas: RELIGIÓN DE LA SOCIEDAD DE LA SALUD)

 

Mafias de médicos que se dedican a practicar abortos en Táchira, estarían vendiendo fetos a fabricantes de productos de belleza, según denunció monseñor Mario Moronta, obispo de la Diócesis de San Cristóbal.

Por Luz Dary Depablos / LaPatilla.com

La alerta fue hecha por el obispo Moronta durante la homilía el pasado 26 de junio en la Catedral de San Cristóbal, a propósito del “X Encuentro Mundial de las Familias”, que se llevó a cabo en el Vaticano.

Dijo que mafias de médicos en Táchira, aunque la mayoría de médicos en el estado apuestan a la vida, “venden fetos y el material orgánico a corporaciones, que luego hacen medicinas y esos menjurjes que se echan las mujeres para parecer bonitas, maquillaje”.

Igualmente se refirió a lo ocurrido en Estados Unidos, donde se dictaminó que la Ley del Aborto es inconstitucional, “hasta el Presidente de los Estados Unidos, el gran defensor de la democracia, está en contra de la vida”.

“El nuevo orden mundial busca destruir los valores fundamentales… No es que se nos quieran imponer, es que vamos a luchar para defender los valores”, aseguró.

Dijo que el matrimonio igualitario que se plantea en un proyecto de Ley en la Asamblea Nacional del régimen, define a la familia: “no a partir del papá, de la mamá, de la vida”, además de insistir que “el matrimonio viene de maternidad”, lo que no puede ocurrir entre personas de un mismo sexo, acotó.

Por tanto, exhortó a instituciones públicas y privadas, medios de comunicación y redes sociales a defender los valores fundamentales como la familia, para no perder lo que en Venezuela se considera “la base de la sociedad”.