Militares venezolanos actúan abiertamente en colaboración con el ELN en la guerra que la guerrilla libra en la frontera

(Foto de Daniel Fernándo MARTINEZ CERVERA / AFP)

 

“El ELN actúa con la complacencia o apoyo del ejército venezolano”, es palabras más palabras menos la expresión en la que más coinciden los habitantes de frontera en Apure, desde que el 30 de diciembre 2021 arrancó el enfrentamiento entre el ELN y las FARC, con el asesinato de alias El Cherry, entre Táchira y Apure. Días de asesinatos, tiroteos y desplazamiento de los irregulares, sin que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se diera por enterada, hasta que el ELN ocupó La Gabarra, territorio donde reinaba las FBL/FPLN, quien tiene control de las comunas en la zona. Ahí empezó la movilización de tropa y equipos militares, incluyendo tanques.

Por Sebastiana Barráez / infobae.com

Hay responsabilidad directa de la Fuerza Armada venezolana en el conflicto que se vive en el estado Apure cuando el Ejército de Liberación Nacional (ELN) se enfrenta al Décimo Frente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). “Desde que en marzo y abril del 2021 las disidencias de las FARC se enfrentan al ejército venezolano, les quedó el espinito porque alguien reconoció, entre los encapuchados que acompañaban a los militares venezolanos, a combatientes del ELN”, dice un viejo habitante de la zona en conversación con Infobae.

Expresa que en ese territorio fronterizo “todos nos conocemos, todos sabemos de qué pata cojea cada quién, con quien se relaciona, a quien le presta servicio, y de qué monto, a los grupos guerrilleros, sea ELN, FARC o FBL. No es difícil saber de quiénes son los muertos y hasta los niños que nacen en el lugar”.

“No era difícil que las disidencias de las FARC supieran, tarde o temprano, que el ELN había prestado asistencia a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). En ese momento se supo de la muerte de los 16 soldados, que ustedes publicaron con fotos y todo, también se supo de los secuestrados y de los que no aparecieron, pero no supieron de las bajas que tuvo la gente de alias Arturo, quien es el jefe de las disidencias de las FARC en la zona; esos muertos del Décimo Frente lo lloraron y enterraron las FARC en silencio”.

Expresa que nadie puede asegurar hasta ahora que a José Noel Ortega Fandiño lo haya asesinado las disidencias de las FARC por vengarse del ELN, lo que sí es cierto es que El Cherry, alias del fallecido, era pieza importante de los elenos y que su asesinato desencadenó la violenta respuesta de la organización irregular a la que pertenecía contra las FARC de Gentil Duarte en la zona.

La intervención de la FANB

Los muertos empezaron a sembrar el territorio, no solo del lado venezolano, sino del colombiano, causando la reacción del Gobierno y el Ejército del vecino país, mientras que la Fuerza Armada venezolana ni siquiera se dio por aludida. La primera reacción del Ejército venezolano ocurrió cuando el 14 de enero el ELN tomó el sector La Gabarra, territorio donde las FBL/FPLN ha sido la autoridad, a través de la Corriente Bolívar y Zamora (CRBZ) y comunas.

Las FBL/FPLN, con fuertes contactos políticos y militares, pero disminuida económica y militarmente, llamó a defender el territorio que le invadió el ELN, confrontando como principal problema la rivalidad interna entre la tendencia de Nicolás Maduro contra la de Diosdado Cabello. La pugna entre los dos altos dirigentes de la revolución bolivariana alcanza el conflicto en Apure: las simpatías con las Disidencias, la Segunda Marquetalia y el ELN profundiza las diferencias.

Como consecuencia de las amenazas y el ruido que se levantó entre las FBL/FPLN y el ELN la Fuerza Armada Bolivariana movilizó hacia Apure tropa que trajo de varios estados, así como vehículos e incluso tanques de guerra. Solo hubo muchos videos y fotos a través de las redes con tropas en entrenamiento, oficiales dando discursos ideológicos y ninguna información oficial sobre lo que está ocurriendo en la zona.

FARC y ELN

Uno de los combatientes del Décimo Frente de las FARC asegura que tiene unos 750 hombres en el paso de Arauca hacia el municipio Pedro Camejo, cuya capital es San Juan de Payara. A quien identifican en esa zona como jefe de la guerrilla es a alias Efraín.

El alcalde que recién ganó las elecciones es Luis Cuervo, un dirigente de la Oposición, quien ha mantenido total silencio sobre el conflicto armado que se vive en la zona.

Pero mientras eso está latente en esa parte de la frontera, el conflicto en Puerto Páez se ha acentuado desde el asesinato del comunicador comunitario José Urbina y también se ha hecho abierta la participación del ELN en actuación con funcionarios militares. “El ELN llegó a Puerto Páez, al mando de alias Vallenato, movilizándose en lanchas de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y la Armada venezolana”, revela una dirigente de Puerto Páez.

“Aquí se sabe en el pueblo, y el PCV (Partido Comunista de Venezuela) también, que a José Urbina lo mató las FARC por una deuda que creó con ellos. Aquí la gente cree que puede relacionarse con los grupos irregulares sin consecuencias. El caso de Urbina es distinto al de otros que han asesinado por tener relación con grupos contrarios”.

ELN y FBL

La guerrilla, tanto las FARC como el ELN, descubrió que ganaba terreno si libraba una guerra simultánea a los dos lados de la frontera. “Es así como el ELN llamó a José Cabrera, a quien el Gobernador Eduardo Piñate nombró secretario fronterizo, para que discutieran lo relacionado a la venta de gas y gasolina que las FBL/FPLN le hace a la población de Puerto Carreño (Colombia), pero al parecer no hubo ningún acuerdo”, relata una fuente en conversación con Infobae.

“El ELN avanzó en eso y le quitó el negocio a las FBL, porque cobró todas las deudas que tenían en Puerto Carreño con las FBL, y decidió que a partir de ahora el negocio solo se hará con ellos y dejó a las FBL/FPLN por fuera del mismo. Esa actitud arrogante de los elenos no se entiende, aunque algunos de sus mandos hablan de acuerdos con funcionarios venezolanos”.

“Las FARC de Gentil Duarte han tratado de tender puentes y no responder con contundencia a los ataques del ELN, quizá porque se saben en desventaja en territorio venezolano. Otra cosa es lo que ocurre del otro lado de la frontera. Las FARC asegura que el conflicto o es con el ELN y que la muerte de Cherry está relacionada con bandas de delincuencia común y un lío de faldas”.

Narra varios casos de detenciones en Puerto Páez y La Macanilla. “No están deteniendo combatientes o guerrilleros, solo a población civil, colaboradores, la parte más indefensa de esta historia, porque el Gobierno ha permitido que la guerrilla se desplace y se convierta en autoridad, y esa guerrilla usa a la población civil, mucha de esa gente es pobre, se dedica al contrabando, a llevar alimentos, incluso es mano de obra barata para esos grupos. Aquí a cualquiera que consideren enemigo, lo matan, lo apresan o lo desaparecen”.

El problema para las guerrillas colombianas es que el Ejército del vecino país, por orden del presidente Iván Duque, que ordenó una ofensiva en la frontera, los obliga a replegarse hacia territorio venezolano. Las FARC insiste en que el ELN está atacando a la población civil y eso puede desencadenar otros problemas como los sucedidos en Puerto Páez”, finaliza diciendo.

No es la primera vez que población civil da cuenta de la colaboración entre militares venezolanos y la guerrilla colombiana, como ahora en Apure. En reiteradas oportunidades habitantes de Encontrados, población del estado Zulia, han señalado exactamente lo mismo.