Robert Mur: Maduro usa a la UE para legitimarse

“¡Feliz cumpleaños presidente!”. Cada dos por tres el cartelito aparecía en la pantalla de Venezolana de Televisión (VTV). El presidente Nicolás Maduro cumplía ayer 59 años y la cadena pública se dedicó a ensalzar todo el día al mandatario chavista, con el estilo norcoreano de culto a la personalidad pero con salsa caribeña de fondo.

Maduro recibió un regalo previsible desde el momento en que la UE decidió enviar a Venezuela una misión de observadores para supervisar las elecciones regionales y municipales del domingo pasado, en que el chavismo logró una victoria aplastante. Y desde el momento en que la oposición decidió volver a concurrir a unos comicios.

El líder bolivariano interpreta como un aval de la UE a su Gobierno el informe preliminar que ayer martes presentó en Caracas la jefa de la misión de observadores comunitarios, la eurodiputada portuguesa Isabel Santos, y está previsto que este miércoles Maduro saque pecho en una rueda de prensa convocada en el palacio de Miraflores.

Dicho informe está lejos de ser un reconocimiento al régimen chavista, pero es cierto que los cuestionamientos son menores, lo que tácitamente se entiende como una convalidación de los resultados ofrecidos por el Consejo Nacional Electoral (CNE).

En cualquier caso, la UE no menciona manipulaciones sistemáticas en los colegios electorales ni en el recuento de los votos, ni en la transmisión de los resultados. Los reparos se centran en el uso de los recursos estatales para favorecer a los candidatos chavistas y en las decisiones judiciales –el régimen controla el poder judicial, como todas las instituciones del Estado– para condicionar o “inhabilitar” candidaturas.

“Entre las deficiencias se encuentran decisiones judiciales ampliamente criticadas que han afectado a la igualdad de condiciones”, afirma el informe de la UE, leído ayer por Santos. “Además, se mantiene la inhabilitación política arbitraria de candidatos de la oposición, el extendido uso de recursos del Estado en la campaña y un acceso desigual a los medios de comunicación”, añade el texto.

El proceso electoral mostró la persistencia de deficiencias estructurales, aunque mejoraron las condiciones electorales en comparación con las tres elecciones nacionales anteriores
Isabel Santos
Jefa de la misión de observadores de la UE

Sin embargo, las conclusiones del informe destilan un cierto aval al proceso electoral del domingo del que afirma que “mostró la persistencia de deficiencias estructurales, aunque mejoraron las condiciones electorales en comparación con las tres elecciones nacionales anteriores”.

La misión de la UE destaca insistentemente que la nueva constitución del CNE –de cuyos cinco miembros, tres son chavistas pero dos son ahora opositores– es un factor a tener en cuenta pues el organismo electoral “llevó a cabo la mayor parte de los preparativos electorales con eficacia y según lo previsto inicialmente”.

“El actual Consejo Nacional Electoral (CNE) se considera el más equilibrado de los últimos 20 años y la mayoría de sus decisiones se han tomado por consenso”, indica también el informe. “Una administración electoral más equilibrada, con representación de los partidos de la oposición y de la sociedad civil en la supervisión de las elecciones, la realización de numerosas auditorías en las distintas fases del proceso electoral, y una actualización más amplia del registro electoral mostraron una mejora de las condiciones”, se agrega.

A falta de la finalización del recuento definitivo en los comicios regionales, el chavismo habría logrado hacerse con el gobierno de 20 de los 23 estados venezolanos, además de Caracas. En su último boletín informativo, el CNE confirmó que, sin definir aún los estados de Apure y Barinas, los partidos del chavismo agrupados en el Gran Polo Patriótico (GPP), encabezado por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) lograron 18 gobernadores, mientras que otros dos quedaron en manos opositores de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y otro de Fuerza Vecinal.

En cuanto a las elecciones municipales, a falta del resultado final en trece ayuntamientos, el GPP se hizo con 322 alcaldías; la MUD, con 59; la también opositora Alianza Democrática, 37; y otros partidos con 21. Además, el chavismo ha conseguido 21 de las 24 capitales regionales, incluida Caracas.

La UE tiene motivos para no ser dura con Maduro, pese a que los comicios no han acabado por arte de magia con el régimen autoritario que gobierna Venezuela, muy lejos de poder ser considerada una democracia plena, con al menos 252 presos políticos en sus cárceles y miles de exiliados. El principal motivo para que Bruselas se arriesgue a ser manipulada por parte de Maduro es garantizar la continuidad de la hoja de ruta no escrita que debería llevar a que las elecciones presidenciales del 2024 se celebren con parámetros democráticos.

Un objetivo difícil, viendo los antecedentes del régimen, que además pasa por la reanudación de las negociaciones que Gobierno y oposición llevan a cabo en México, con la mediación de Noruega, y que están interrumpidas desde la extradición en octubre desde Cabo Verde a EE.UU. del supuesto testaferro de Maduro, el empresario colombiano Álex Saab.

La supervisión de los comicios por parte de la UE fue producto de esa negociación, al igual que la decisión de la oposición de concurrir, tras el boicot a las presidenciales del 2018 y a las legislativas del 2020.

“Tengo entendido que este ha sido también el resultado de un proceso de diálogo entre los actores políticos venezolanos. Todos los actores”, afirmó Santos ayer al presentar su informe.

Por su parte, el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, también se pronunció ayer en la línea de continuar facilitando la distensión con Maduro, pese a que el presidente cargó duramente la semana pasada –en el cierre de la campaña chavista– contra la UE, a la que calificó de “colonialista y racista”, por prorrogar las sanciones contra los dirigentes del régimen venezolano.

“Estas elecciones se han organizado en mejores condiciones electorales en comparación con los procesos anteriores, incluso a través de un Consejo Nacional Electoral renovado, considerado ampliamente como el más equilibrado de los últimos 20 años”, declaró ayer Borrell.

EE.UU. está lejos de avalar los comicios y a Maudro. “El acoso de la oposición, la censura de los medios y otras tácticas antidemocráticas aseguraron que las elecciones del 21 de noviembre en Venezuela no fueran libres ni justas”, tuiteó el lunes el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken.

Y mientras tanto, los presentadores de VTV seguían felicitando ayer a Maduro por su cumpleaños, como al amado líder: “El pueblo se lo recompensa con amor, con compromiso y con una excelente victoria en las elecciones”.


Rebert Mur es Periodista y documentalista español.

Este artículo fue oublicado originalmente en La Vanguardia el 24 de noviembre de 2021