Juan Ramón Rallo: “Tax the rich”

Juan Ramón Rallo: “Tax the rich”

 

Hace unos días, la congresista estadounidense Alexandria Ocasio-Cortez acudió a la carísima y lujosísima gala anual del Met con un vestido en el que podía leerse un polémico mensaje: “Tax the rich” (Súbanles los impuestos a los ricos). Ocasio-Cortez forma parte del ala más radicalmente izquierdista del Partido Demócrata y, en consecuencia, aboga por un Estado mucho más grande e intrusivo que el actual: entre otras medidas, pues, defiende disparar la carga fiscal que pesa sobre los estadounidenses o, al menos, sobre los estadounidenses “más ricos”. De ahí, pues, la consigna propagandística que adornaba su vestido durante la gala.





Ahora bien, la presencia de Ocasio-Cortez a la gala del Met con ese mensaje tan liberticida ha despertado diversas acusaciones, con mayor o menor fundamento, contra su “actitud hipócrita”. En primer lugar, se ha criticado que Ocasio-Cortez se posicione contra los ricos al tiempo que acude a una gala donde la entrada cuesta la friolera de 35.000 dólares. Y aun cuando la congresista se apresuró a aclarar que ella fue a la fiesta como invitada y que, por tanto, no tuvo que abonar de su propio bolsillo tales cantidades exorbitantes de dinero, lo cierto es que participar gratuitamente en un acto tan suntuoso como ése bien puede ser visto como un privilegio al que tiene acceso la demócrata por su condición de cargo electo: es decir, que la sociedad políticamente estamental con la que parece mostrarse conforme Ocasio-Cortez también es una sociedad desigualitaria, aunque la desigualdad no tiene como base la desigual riqueza generada satisfaciendo al prójimo, sino las prebendas conquistadas desde la burocracia estatal.

En segundo lugar, también han sido muchos quienes han acusado a Ocasio-Cortez de estar entre la élite acaudalada de EE.UU. por su sueldo como congresista, el cual roza los 200.000 dólares anuales: se trata, empero, de un reproche problemático, dado que el umbral para integrar el top 1% de ingresos en EE.UU. supera los 450.000 dólares por hogar, de modo que efectivamente Ocasio-Cortez no estaría dentro de ese selecto grupo.

Ahora bien, y tal como ya hemos apuntado antes, dentro de los ingresos reales de la demócrata también habría que contabilizar las rentas en especie que obtiene por su cargo público: por ejemplo, acudir gratis a la gala del Met equivale a unos ingresos en especie de 35.000 dólares. Acaso si contabilizáramos todas las ventajas no monetarias de las que disfruta como congresista, variaría su posición en el ranking de riqueza.

Por último, y de manera más relevante, Ocasio-Cortez acudió a la gala del Met acompañada por la persona que había diseñado su polémico vestido, Aurora James. La congresista incluso la alabó en público como ejemplo a seguir. Pues bien, Aurora James es una evasora fiscal: su empresa adeuda 15.000 dólares en retenciones fiscales al estado de Nueva York, más de 100.000 dólares en retenciones fiscales al gobierno federal y más de 2.000 dólares en impuestos sobre la propiedad al condado de Los Ángeles por su mansión en California. “Tax the Rich” pero, al parecer, sólo mientras esos ricos sean “los otros”.


Este artículo fue publicado originalmente en La Razón (España) el 26 de septiembre de 2021.