El éxodo venezolano podría alcanzar las siete millones de personas a principios de 2022

Fotografía de archivo del 24 de marzo de 2021 que muestra a migrantes venezolanos en un centro de integración ciudadana de Arauquita, localidad fronteriza y perteneciente al departamento de Arauca (Colombia). EFE/Jebrail Mosquera Contreras /ARCHIVO

 

 

 

 

El Grupo de Trabajo de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para la Crisis de Migrantes y Refugiados Venezolanos en la Región publicó hoy un informe en el que advierte que, de reabrirse las fronteras y profundizarse la crisis en el país sudamericano, el éxodo venezolano pudiera alcanzar a siete millones de personas en el primer trimestre de 2022, convirtiéndolo en la más grande del mundo, por encima de Siria, según lo reseñó el Centro de Comunicación Nacional.

Los datos que estamos publicando en este informe son una actualización de la crisis de migrantes y refugiados venezolanos, que al día de hoy con más de 5,6 millones de migrantes y refugiados venezolanos es la crisis de desterrados más grande en la historia de la región”, dijo el Coordinador del Grupo de Trabajo de la OEA para la Crisis de Migrantes y Refugiados Venezolanos en la Región, David Smolansky.

El informe señala que la cantidad de migrantes y refugiados venezolanos supera el total de población de países como Costa Rica, Panamá, Noruega o Irlanda, entre otros países.

El informe también destaca que hay migrantes y refugiados venezolanos, conocidos como “caminantes”, que han recorrido más de 3.500 kilómetros a pie, muchas veces descalzos. “Caminar desde Cúcuta, en Colombia, hasta Lima, Perú, como han hecho muchos, es equivalente a caminar desde Madrid hasta Helsinki o desde Nueva York hasta Salt Lake City”, agrega el reporte.

El Grupo de Trabajo ha recabado más de 600 testimonios de migrantes y refugiados venezolanos quienes expresan que se han visto forzados a escapar de su país esencialmente por cinco razones:

-Emergencia humanitaria compleja.
-Violación sistemática a los derechos humanos.
-Inseguridad.
-Colapso de los servicios básicos.
-Alto costo de vida.

El reporte sostiene que, pese a que las fronteras están cerradas debido a la pandemia del COVID-19, “se estima que entre 700 y 900 venezolanos huyen diariamente de su país por caminos irregulares en las fronteras”.

Asimismo, el informe destaca que, a pesar de la reciente Conferencia Internacional en solidaridad con los migrantes y refugiados venezolanos, donde hubo importante donaciones para responder a esta situación de emergencia, “el financiamiento a esta crisis es la décima parte de lo que se ha aportado para atender a la crisis de refugiados siria”. En este sentido, señala que mientras la ayuda a los refugiados sirios promedia los 5.000 dólares por persona, en el caso de los refugiados venezolanos es de 480 dólares per cápita.