Cienfuegos por un narco de alto nivel: El intercambio entre México y EEUU que permitió la liberación del general

Salvador Cienfuegos Zepeda fue arrestado el 15 de octubre en el aeropuerto internacional de Los Ángeles, California (Foto: Cuartoscuro)

 

 

El precio de regresar sin cargos de narcotráfico al general Salvador Cienfuegos Zepeda fue arrestar a un capo de primer nivel que sería responsable del envío de fentanilo a Estados Unidos, de modo que con mayor presión están en la mira los cabecillas del Cártel de Sinaloa, Ismael Zambada García; y del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes.

Según reveló la agencia Reuters, México prometió al fiscal William P. Barr que trabajaría con EEUU para detener al líder de alto nivel involucrado en el tráfico de grandes cantidades del opioide sintético fentanilo. A cambio, serían desestimados los cargos que pesaban contra quien fuera titular de la Secretaría de la Defensa Nacional.

“México se comprometió a colaborar con Estados Unidos en la captación de un objetivo primordial”, refirió la fuente consultada por la agencia noticiosa, quien se mantuvo en el anonimato por no estar autorizada a hablar del tema y tampoco quiso proporcionar nombres para identificar al personaje.

Sin embargo, la misma Agencia del Control de Drogas estadounidense ha informado que tanto el Cártel de Sinaloa, con mayor dominio en Estados Unidos; así como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), son los principales responsables de enviar fentanilo al país norteamericano.

“Lo que acordamos fue mantener un frente unido contra el crimen y la cooperación que respete la soberanía de cada país”, refirió por su cuenta Daniel Millán, vocero del canciller mexicano Marcelo Ebrard.

Esto se agrega a reportes de la prensa mexicana y estadounidense, donde se consignaba que funcionarios de México habrían amenazado con expulsar a agentes de la DEA y romper con acuerdos de cooperación en materia de seguridad bilateral, en particular, los relacionados con el combate al narcotráfico.

El presidente Andrés Manuel López Obrador como el canciller Ebrard han negado esos amagos. La versión oficial del caso refiere que Estados Unidos aceptó un acuerdo para que Cienfuegos fuera procesado en México, pues en este país cometió sus ilícitos, además, con ello se repara la violación de confianza, pues las autoridades norteamericanas no compartieron información sobre las indagatorias contra un personaje de primer nivel en las Fuerzas Armadas.

“Lo que hicimos, lo que nos ordenó el señor presidente: pónganlo muy simple, esto, hay dos caminos, o se repara esa violación al acuerdo que existe entre ambos o entonces nosotros pondremos sobre la mesa revisar toda la cooperación, porque ¿quién lo puso en duda?, ¿nosotros? No”, respondió Ebrard en la conferencia matutina de este 19 de noviembre. Daniel Millán confirmó que México solicitó que fueran retirados los cargos, pero no supo en qué momento.

Por otra parte, los agentes de la DEA que armaron el caso se mostraron furiosos por la liberación de Cienfuegos. Por varios años siguieron la pista a una figura militar apodada “El Padrino” por miembros del Cártel H-2, remanente de Los Beltrán Leyva. Tras intervenir llamada donde un capo aludió a que El Padrino estaba en televisión, pudieron concluir que se trataba del mismo general, quien se ha declarado no culpable de los cuatro cargos relacionados con narcotráfico que le fueron imputados.

“En América del Norte, los fentanilos se utilizan bien como adulterantes de la heroína y de otras drogas (como la cocaína y la metanfetamina) o bien para falsificar fármacos opioides. En 2018, los fentanilos intervinieron en dos tercios de las 67.367 muertes por sobredosis registradas en los Estados Unidos”, reportó el Informe Mundial sobre las Drogas, lanzado en junio por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

De acuerdo con el reporte anual de la DEA publicado a inicios del 2020, el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación son los principales grupos responsables de enviar este narcótico a Estados Unidos.

“En 2017, había 56,530 informes de fentanilo presentados al Servicio Nacional Forense Sistema de información de laboratorio (NFLIS), que es un aumento del 65 por ciento sobre los 34,204 informes presentados en 2016. De los 25 principales drogas identificadas con mayor frecuencia en la NFLIS, el fentanilo ocupó el quinto lugar en la general y representó 3,57 por ciento de los 25 informes de drogas principales.

“Por comparación, hubo 157,055 informes de heroína, que representó el 9,93 por ciento de la 25 informes de medicamentos principales. Por lo tanto, mientras la disponibilidad de fentanilo sigue aumentando, la heroína mantiene un presencia significativa en el mercado de drogas de EE. UU.”, reportó la DEA, agregando que China y México serían los principales países de donde se ha identificado el trasiego de fentanilo al país norteamericano.

El Mencho, líder del CJNG, está en la lista de los más buscados por la DEA, agencia que ofrece 10 millones de dólares por datos que lleven a su captura. En ese grupo selecto igual se incluye al Mayo Zambada, quien quedó como líder visible del Cártel de Sinaloa tras la caída de Joaquín Guzmán, El Chapo, quien paga una condena de cadena perpetua en EEUU, luego de su recaptura en 2016 y extradición en 2017.

Los hijos de este último capo, identificados como Chapitos, disputarían la dirección del grupo delictivo a Zambada García, uno de ellos, Jesús Alfredo Guzmán, igual está en la mira de la agencia antidrogas, en la lista de fugitivos prioritarios. Operaría con su hermano mayor, Iván Archivaldo y el otro hijo del Chapo, Ovidio Guzmán.

Sin embargo, un capo de vieja guardia requerido con afán por las autoridades de Estados Unidos es Rafael Caro Quintero, prófugo desde 2013 luego de pasar casi tres décadas encarcelado en México. La DEA lo requiere por su vínculo en el asesinato de uno de sus agentes en 1985, Enrique, Kiki Camarena. La recompensa por datos que lleven a su captura ronda los 20 millones de dólares.

El llamado Narco de Narcos está entre los primeros 10 objetivos de la Oficina Federal de Investigación (FBI) y tiene una ficha roja en la Policía Internacional (Interpol). Es el único mexicano que figura en los tres portales. Estaría asociado al Cártel de Sinaloa y habría vuelto al negocio controlando el tráfico de drogas desde el desierto de Sonora, donde mantiene una disputa interna con Los Chapitos. liderando el Cártel Caborca y su brazo armado, La Barredora 24/7 y Los Páez.

De acuerdo con Reuters, no está claro por qué William P. Barr renunciaría a un caso tan importante. Después de todo, ambos países han trabajado en estrecha cooperación para la captura de altos mandos de la droga. Además, considerar el arresto de un criminal no es algo vinculante pues la colaboración depende de una buena voluntad.

Otras hipótesis que han circulado en la prensa atribuyen el regreso del general debido a una presión muy fuerte por el Ejército, institución de la que AMLO ha dependido con gran carga en su gobierno, asignándoles tareas fuera de su competencia (seguridad pública, construcción de obras, reparto de medicinas, participación en programas sociales). La institución habría obligado al presidente para que gestionara el regreso de uno de los suyos, toda vez que la credibilidad de las Fuerzas Armadas estaba en juego.

Cienfuegos, mientras tanto, lleva dos días en casa, luego de pasar 34 días preso. La FGR integra una carpeta en la que está involucrado, con evidencia aportada por el gobierno norteamericano. No se sabe cuánto tiempo pasaría antes de que el expediente sea judicializado, presentado ante un juez y éste otorgue una orden de arresto. Podría ser esta semana, el próximo mes o dentro de más tiempo. Analistas ya han señalado que todo terminará en otro caso más de impunidad, porque la influencia del general es poderosa, además, el sector al que pertenece ya mostró sus alcances y solo se ha privilegiado el aspecto político sobre el tema jurídico.