José Toro Hardy: El modelo fracasado que se empeñan en profundizar

José Toro Hardy: El modelo fracasado que se empeñan en profundizar

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El comunismo y el socialismo marxista leninista fracasaron en el mundo dejando una estela de pobreza y sufrimientos. Sólo fueron capaces de crear feroces dictaduras, ejércitos temibles y pueblos oprimidos.

Revisemos las estrategias iniciales de los padres del comunismo: En diciembre de 1847 se reunió en París el II Congreso de la Liga Comunista. Allí se analizó un documento denominado Principios del Comunismo que sirvió de base al Manifiesto del Partido Comunista presentado un año después por Marx y Engels. En el documento se analizaba la estrategia que se utilizarían para adelantar la revolución comunista. Sus autores comenzaban por preguntarse “¿qué vía de desarrollo adoptará la revolución?”. Pues bien: “se establecerá ante todo un régimen democrático”. Se trataba de una vía indirecta que “sin embargo, no puede conducir a otro desenlace que la victoria del proletariado”.

Aquel documento -que luce como una lista de las medidas chavistas- establecía: “La supresión de la propiedad privada es incluso la expresión más breve y más característica de esta transformación de todo el régimen social”& “¿Será posible suprimir de golpe la propiedad privada?”. Y la respuesta fue: “No, no será posible”. “Por eso, la revolución del proletariado que se avecina, según todos sus indicios, sólo podrá transformar paulatinamente la sociedad actual”.





Y a continuación se señala: “La democracia sería absolutamente inútil para el proletariado si no la utilizara inmediatamente como medio para llevar a cabo amplias medidas que atenten directamente contra la propiedad privada…”. 

Restringir la propiedad

Después se enumeran las medidas requeridas para imponer el comunismo. Entre otras se recomiendan: Restringir la propiedad privada, quitarle a los capitalistas el usufructo de los medios de comunicación, expropiar gradualmente a los propietarios agrarios y de las fábricas, utilizar la competencia de las empresas del Estado para arruinar a los empresarios privados, ocupar fincas, fábricas y talleres, centralizar los créditos y la banca en manos del Estado, educar a todos los niños en establecimientos a cargo del Estado y muchas otras medidas que nos resultan extrañamente familiares en la Venezuela de hoy.

Medidas
Y continúa textualmente el documento de la Liga Comunista de 1847: “Por supuesto, todas estas medidas no podrán ser llevadas a la práctica de golpe. Pero cada una entraña necesariamente la siguiente. Una vez emprendido el primer ataque radical contra la propiedad privada, el proletariado se verá obligado a seguir siempre adelante y a concentrar más y más en las manos del Estado todo el capital, toda la agricultura, toda la industria, todo el transporte y todo el cambio. Este es el objetivo a que conducen las medidas mencionadas” … “Finalmente, cuando todo el capital, toda la producción y todo el cambio estén concentrados en las manos de la nación, la propiedad privada dejará de existir de por sí…”. 

Desarrollo extraordinario
Según Marx, al quitarle a los capitalistas privados el usufructo de todas las fuerzas productivas, de los medios de comunicación y del cambio, la economía experimentaría un desarrollo extraordinario: “Este avance de la industria brindará a la sociedad suficiente cantidad de productos para satisfacer las necesidades de todos. Del mismo modo, la agricultura (&) experimentará un nuevo auge y ofrecerá a disposición de la sociedad una cantidad suficiente de productos. Así, la sociedad producirá lo bastante para organizar la distribución con vistas a cubrir las necesidades de todos sus miembros”. En 1848, Marx y Engels presentan finalmente el Manifiesto del Partido Comunista, en el cual se propugna la lucha de clases, tal como hoy se pretende adelantar en Venezuela.

Marx definía el proceso para imponer el comunismo como: “una guerra civil más o menos embozada que se plantea en el seno de la sociedad vigente hasta el momento en que esta guerra civil desencadena una revolución abierta y franca, y el proletariado, derrocando por la violencia a la burguesía, echa las bases de su poder”.

Pero la historia marcó el fracaso del comunismo, aun cuando su legado de miserias todavía prevalece en Cuba y Corea del Norte, donde los pueblos se mueren de hambre. La URSS desapareció y se desintegró y Europa Oriental renegó del sistema. China es otro cuento. Allí quien triunfa es el capitalismo, aunque no la libertad.

Ahora, cuando el presidente nos dice que en su mensaje va a profundizar el socialismo, cabría preguntarse ¿es que no sobran ya las razones para entender que ese modelo fracasó también en Venezuela? ¿Es que nos van a lanzar a un precipicio como mansos corderos para imponer un modelo como el cubano? El propio Fidel Castro anunció en una entrevista reciente: “El modelo cubano ya no funciona ni en Cuba”

¿Y en Venezuela … lo vamos a permitir? ¡Aún estamos a tiempo!